La Coordinadora Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional en Tlaxcala, señaló que en MORENA se tiene la responsabilidad de respetar las diferencias, cumplir los compromisos porque la transformación no pertenece a una persona ni a un grupo. Es una tarea colectiva.
La Coordinadora Estatal de la Transformación y Soberanía Nacional en Tlaxcala, Ana Lilia Rivera mencionó que la unidad de un movimiento político no se demuestra sólo a través de reuniones o acuerdos internos, sino, sobre todo, en la capacidad de escuchar, respetar las diferencias, cumplir los compromisos y mantener el trabajo cerca de la gente.
Además señaló, en Morena tenemos la responsabilidad de hacer de esos principios una práctica cotidiana, porque la transformación no pertenece a una persona ni a un grupo, es una tarea colectiva.
Además mencionó que el encuentro del viernes pasado con nuestra presidenta nacional, Ariadna Montiel Reyes, y con las estructuras territoriales y partidistas de Tlaxcala permitió establecer una ruta de trabajo común.
Resaltó que el objetivo es fortalecer la organización, mejorar la coordinación entre los distintos niveles del movimiento y mantener una presencia activa en los municipios y las comunidades.
Resaltó la importancia de los acuerdos; porque dan dirección al trabajo, pero también es importante que se traduzca en hecho.Por eso, el diálogo debe ser permanente y la coordinación debe servir para resolver diferencias, sumar capacidades y evitar que los esfuerzos se dispersen.
Y es que destacó que la unidad no significa pensar siempre igual, sino reconocer que se comparte principios y objetivos que están por encima de cualquier interés particular.
Reconoció de manera importante a quienes recorren las comunidades, tocan puertas, escuchan a las familias y comparten los ideales de Morena. Ese trabajo, muchas veces silencioso, sostiene la organización desde abajo y mantiene vivo el vínculo con el pueblo.
Rivera Rivera dijo estar convencida de que en este gran proyecto todas y todos son necesarios, porque ninguna transformación se consolida sin la participación de quienes la hacen posible desde sus comunidades.
La historia de Tlaxcala nos recuerda la importancia de escuchar a sus pueblos, respetar sus causas y responder a sus necesidades. Trabajar a ras de suelo significa estar presentes, conocer los problemas de cada región y construir soluciones a partir del diálogo. También significa entender que la confianza no se exige, se gana con congruencia, responsabilidad y resultados.
Ana Lilia Rivera dijo que como coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, asume la tarea de contribuir a esa organización mediante el diálogo, los acuerdos y el trabajo territorial. No se trata de imponer una visión, sino de sumar voluntades y mantener una comunicación constante con la militancia y las estructuras del movimiento, con respeto a los procedimientos internos y a los tiempos que establece la legislación electoral.
La Cuarta Transformación necesita organización, convicción y compromiso con la gente.
En Tlaxcala, nuestra responsabilidad es seguir construyendo una ruta compartida, con los pies en el territorio y la mirada puesta en las causas del pueblo.
Por último dijo que no hay que olvidar que la unidad que perdura no es la que se proclama en un discurso, sino la que se demuestra trabajando juntas y juntos todos los días.

