Qué curioso, queridos amigos y queridas amigas, que con el fin del octavo mes del año, inicia un nuevo ciclo escolar. Principalmente en el nivel básico, preescolar, primaria y secundaria. Más de veintitrés millones de alumnos en todo el país y unos doscientos cincuenta y siete mil en Tlaxcala, regresan a las aulas.

Pareciera algo esperado, sin mayor importancia, pero cada ciclo tiene un significado en el que pocas veces reparamos.

Los niños y las niñas, pese a que disfrutan las vacaciones y contrario a lo que pudieran haberse acostumbrado a no levantarse tan temprano, no hacer tareas y cosas parecidas, siempre muestran su deseo de regresar a la escuela que ven casi como una segunda casa.

Volver a encontrarse con sus compañeros y amigos, con los maestros y maestras, y hasta con la señora que fuera de la escuela vende las paletas o golosinas acostumbradas con moderación.

Por otro lado los profesores y profesoras, que en su mayoría le toman cariño a sus alumnos y alumnas. Que se preocupan por prepararse y preparar bien sus clases ya que entienden la delicada tarea que significa educar y formar a los futuros ciudadanos, en base a conocimientos científicos y cívicos necesarios para su vida futura. Luego de también descansar nuestros maestros y maestras saben que iniciar un nuevo ciclo es plantearse nuevos retos.

Lograr que el niño o niña que va un poco atrasados se emparejen. Que aquellos tímidos socialicen más. Que todos aprendan a respetarse y ayudarse.

Finalmente y no menos importante están los papás y las mamás que, pese a las preocupaciones cotidianas, prodigan amor en los preparativos diarios. Levantarse temprano, asear a sus retoños, darles de desayunar, prepararles sus alimentos para el recreo. Tener listos y completos los uniformes, los útiles escolares, forrar y etiquetar libros y libretas.

Y para todo eso el gobierno de nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo, también ha realizado lo propio para que este retorno sea en las mejores condiciones. Con maestros bien pagados, becas, como la Rita Cetina, para los niños e infraestructura en buenas condiciones, gracias al programa La
Escuela es Nuestra.

Por eso hoy queremos hacer un poco a un lado la cuestión política de nuestras reflexiones y con estas líneas desearles un feliz retorno a clases.