Con el objetivo de reducir la posesión de artefactos de fuego entre la población tlaxcalteca. Hasta la fecha de manera voluntaria se han entregado en el país ocho mil 236 artefactos en México
Este día desde el municipio de Apizaco se puso en marcha, el programa «Sí al desarme, sí a la paz» por parte de la Gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros y la subsecretaria para la Construcción de la Paz, Participación Social y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación del Gobierno de México, Rocío Bárcenas Molina, con el objetivo de reducir la posesión de armas entre los ciudadanos como un acto de responsabilidad colectiva.
En este tenor, Bárcenas Molina dio a conocer que esta campaña ya se implementó con éxito en 250 municipios del país y, en el caso particular de Tlaxcala, se quiere sumar la acción de retirar las armas de los hogares, pues cada arma que se entrega aquí, incluso una sola bala, puede significar salvar una vida y evitar una tragedia, que es la diferencia entre la violencia y la tranquilidad de una familia.
Resaltó que la entrega es totalmente anónima y se garantiza la no investigación, a cambio de un pago por parte de la Sedena por cada uno de los artefactos entregados.
Con esta actividad desde que arrancó la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, se han intercambiado 8 mil 236 4rmas de fuego en todo el país, alugunas de ellas de alto poder o de uso exclusivo del ejército.
En su intervención, Cuéllar Cisneros manifestó la importancia de que en Tlaxcala se haya invertido más que nadie en seguridad con tecnología, equipamiento y personal, con la próxima Escuela de Policía y con el aumento del 40 por ciento más en el sueldo de los policías estatales.
Aseguró que diariamente las Mesas de Seguridad se atienden con puntualidad y asistencia, por eso en 37 meses de manera consecutiva la entidad es la de menor incidencia delictiva en el país.
Por su parte, el obispo de Tlaxcala, Julio César Salcedo Aquino, hizo referencia a las primeras palabras del Papa León XIV cuando fue elegido, en el sentido de que «la paz esté con ustedes, es lo que queremos todos, en las familias, en los pueblos en el mundo entero», paz que debe ser desarmada y sin violencia, construida desde los pequeños detalles en las comunidades, por lo que todos los que construyen la paz son felices.

