La senadora señaló que la iniciativa permitirá generar ahorros, que se traducirían en más inversión en agua, drenaje, alumbrado y bacheo para municipios como los de Tlaxcala

La senadora Ana Lilia Rivera Rivera se pronunció a favor del Plan B de la reforma electoral que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enviará al Senado de la República, al considerar que abre la posibilidad de reducir los altos costos de la burocracia electoral y avanzar hacia instituciones más austeras, eficientes y cercanas a la ciudadanía.

La legisladora tlaxcalteca señaló que la democracia mexicana ha sido fruto de décadas de lucha social y política, pero reconoció que con el paso del tiempo también se consolidaron estructuras administrativas que hoy resultan costosas y que deben revisarse para responder mejor a las necesidades del país.

En ese sentido, explicó que la propuesta presidencial busca eliminar privilegios y racionalizar el gasto público en distintos niveles de gobierno, lo que permitiría generar ahorros estimados en alrededor de 4 mil millones de pesos, recursos que —dijo— pueden canalizarse a obras y servicios que realmente impacten en la vida de la gente.

Además, refirió, contempla establecer topes a las percepciones de consejeros y altos funcionarios de los organismos electorales, tanto del Instituto Nacional Electoral (INE) como de los Organismos Públicos Locales Electorales (Ople’s), además de magistradas y magistrados de los tribunales electorales estatales. El objetivo es que sus ingresos no superen el salario de la persona titular del Poder Ejecutivo federal.

En cuanto a la participación ciudadana, señaló que la propuesta mantiene la figura de la revocación de mandato y propone que este mecanismo pueda realizarse el primer domingo de junio del tercer o cuarto año del sexenio.

Ana Lilia Rivera subrayó que, para estados como Tlaxcala, esos recursos podrían significar más inversión en agua potable, drenaje, alumbrado público, bacheo y mantenimiento urbano, servicios que son una demanda constante en muchos municipios de la entidad.

Asimismo, destacó que el Plan B plantea revisar el tamaño y funcionamiento de algunas estructuras de gobierno, como los Congresos locales y cabildos municipales, con el objetivo de hacerlos más eficientes y responsables en el uso del presupuesto público, sin afectar la pluralidad política.

La senadora confió en que el debate legislativo permitirá construir acuerdos que fortalezcan la democracia mexicana, con instituciones menos burocráticas y más comprometidas con las necesidades de las y los ciudadanos, particularmente en entidades como Tlaxcala donde la gente exige instituciones más cercanas y eficientes.