Este reconocimiento se otorgó a la Senadora tlaxcalteca por haber propuesto e impulsado la Ley General de la Alimentación Adecuada y Sostenible
Este reconocimiento se otorgó en el Día Mundial de la Alimentación 2024 con el lema “Derecho a los alimentos para una vida y un futuro mejores” ya que la Senadora por Tlaxcala mostró su compromiso con la implementación de estás guías, ha sido clave para garantizar que todas las personas en México puedan acceder a una alimentación adecuada y sostenible.
Así también por ser promotora principal de la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible; así como liderar los esfuerzos para fortalecer el derecho de los alimentos consagrado en la Constitución.
Reconoce la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que bajo el liderazgo de Ana Lilia Rivera México ha avanzado hacia una mayor diversidad, nutrición, asequibilidad y seguridad alimentaria, priorizando siempre el bienestar de la niñez, el medio ambiente y la salud pública en sus políticas alimentarias.
Resaltan que desde Tlaxcala la trayectoria de la Senadora en la defensa de los Derechos humanos y la justicia social la han posicionado como una defensora incansable de los más vulnerables. Su lema “¡Somos Maíz!” simboliza su profundo compromiso con la autosuficiencia alimentaria, la preservación de las semillas nativas y la identidad agrícola de México.
Así la FAO a través del líder del Derecho a la Alimentación de la sede en Roma Italia, Juan José Echánove, celebra y a la vez reconoce los logros de Ana Lilia Rivera como una de las principales promotoras de las Guías Voluntarias del Derecho a la Alimentación Adecuada y que este año cumplen 20 años.
Por lo que la dedicación a esta causa la convierte en una verdadera Heroína de la Alimentación donde destaca su impacto en la construcción de un sistema agroalimentaria más justo y equitativo para todos.
Ana Lilia Rivera al proponer e impulsar la Ley General de la Alimentación Adecuada y Sostenible, tuvo un logro histórico que reglamenta por primera vez el derecho constitucional a una alimentación nutritiva, suficiente y de calidad.
Esta ley es fruto del trabajo colectivo y del compromiso de muchas personas que creen, que comer bien debe ser un derecho, no un privilegio.

