Refacción: Fernanda Ocampo

Durante las actividades del 8M, colectivos feministas no dejaron espacio para la indiferencia: llenaron tendederos con consignas contra acosadores, violentadores y deudores alimenticios, dejando en evidencia la violencia sistemática que sufren mujeres y niñas en la región.

Los señalados fueron Cutberto Chávez, secretario de la Sección 31, e Iván Fernando Morales Ávila, maestro acusado de abuso sexual contra alumnas con discapacidad en la Tele Secundaria de San Sebastián Atlahapa. Los colectivos exigieron investigación inmediata y denunciaron que las autoridades protegen a los agresores, ignorando denuncias y condenando a las víctimas al silencio.

“Seguimos siendo ignoradas, pero no nos detendremos”, afirmaron, denunciando que la impunidad es la regla y que el poder sigue blindando a los culpables.

El mensaje fue contundente: no habrá descanso ni silencio hasta que se haga justicia, hasta que los responsables enfrenten a la autoridad y paguen por sus delitos. La lucha feminista continúa, implacable, feroz y sin concesiones, hasta derribar los muros que protegen a los agresores y garantizar justicia para quienes han sido víctimas.